Pues entre una cosa y otra he estado medio año 'de vacaciones'. Almenos en el sentido de no tener que salir cada mañana de casa para ir a una oficina.
La verdad es que todo este tiempo que he podido pasar con mi hija a sido un gran regalo. Decir que todos deberiamos hacerlo con nuestros hijos es un poco fuerte, pero si que es verdad que la forma de vida en la gran ciudad con los horarios de trabajo y el tiempo perdido en el metro no es la mejor manera de 'ver crecer' a los hijos.
Si algo he aprendido de Nara es que la vida es muy sosegada pero mucho mas intensa de lo que me parecía.
Ahora que las amistades estan de balance personal - será cosa generacional? - yo no me voy a poner más sentimental pero si diría que secundo los pensamientos y sensaciones de lorajoler.
De estas vacaciones que acaban como se merecen: con unas vacaciones quiero destacar que al fin he tenido la oportunidad de estar en una panaderia viendo como hacian pan. Para ser exactos no estuve viendo sino ayudando en ese milagro que ha sido el sustento de la dieta mediterranea durante siglos.
La experiencia me ha tocado la fibra y he de confesar que estuve varios dias recordando recursivamente esa mañana pasada en la panaderia.
Era una panaderia de pueblo, con horno de leña, pero que ha sabido adaptarse y modernizarse para fabricar mucha mas cantidad en verano. Yo pensaba que me gustaria la parte 'tradicional' del proceso, la masa o el horno... pero con lo que no contaba era encontrar un grupo de gente que trabaja en equipo para hacer pan con apellidos.
Me explico: despues de tantos años en los que teoricamente he trabajado en equipos de diversa indole este grupo de 4 personas me ha dejado boquiabierto, lo comprenetados que estan, la velocidad con la que pasan de una tarea a otra,... He tomado notas mentales para mejorar los equipos de trabajon en los que me toque participar a partir de ahora.
El otro tema que me ha desbordado: el pan con apellidos. Y es que segun van preparando cada barra, cada hogaza ya cuentan para quien es y como la quiere!!!
Que si hay que hacer 5 barretas sin sal para fulano, mengano,...
Que si ha esta hogaza le damos la vuelta a media cocción por que fulano de la calle tal la quiere asi...
Claro que la panaderia en cuestion hace muchos años que se dedica a repartir el pan con una furgoneta puerta por puerta, calle a calle, por varios pueblos.
Me explicaban que en invierno si al tocar el claxón de la furgoneta frente a la puerta de algun cliente este no aparece le dejan el pan alli mismo!!!
Todo esto me ha hecho pensar bastante en los conceptos que explicaba terremoto sobre Wabi-sabi: belleza de lo imperfecto, lo impermanente y lo incompleto.